Sábado 27 de Mayo de 2017

13/05/2017

Regionales

EXPERIENCIA INTERNACIONAL

Un viaje en busca de la excelencia

Juveniles de Tucumán entrenaron en Nueva Zelanda, en un centro de Alto Rendimiento deportivo.
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COMO PROFESIONALES. Chicos de Tucumán entrenaron en Nueva Zelanda y a su regreso hablaron de su experiencia en Sir Thomas. Foto: Tomás Gray / TTNoa

Adrian Coronel
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Redactor

El rugby de hoy en día es más exigente. Aunque la esencia del amateurismo está aún bien arraigado en nuestro país, no caben dudas de que marcha hacia el profesionalismo, pero más en sus protagonistas: los jugadores.

Ese vertiginoso paso que dieron Los Pumas en las últimas casi dos décadas, lleva a que la preparación, el juego y las destrezas vayan en franca evolución. Por eso, desde temprana edad ya comienzan a ver al rugby también como un modo de vida. Para ello hay que buscar la excelencia y no hay otra forma que una dedicación, capacitación y preparación más cercano a lo profesional.

Con eso en mente, un grupo de chicos (de entre 16 y 20 años el más grande) de Tucumán Lawn Tennis (también hubo de Universitario y Jockey Club), impulsados por Stéfano Jogna Prat, quién a fines del año pasado, luego de terminar la secundaria, comenzó a buscar la forma de desarrollarse mejor en el mundo de la ovalada, que como dijismos, cada vez se hace más exigente. "Busqué por internet un centro de alto rendimiento y siempre me salía algo llamado Rugby Exchange en Nueva Zelanda. Me contacté con ellos y otras academias más, pero son ellos la comnicación era más fluída porque había argentinos, Facundo Nenda y Juan Pablo Sahilices, que nos ayudaron mucho. No era barato, pero parecía una buena experiencia", resumió Stéfano esta idea que le había surgido y cómo coménzo a dar sus primeros pasos.

Santiago Juárez Chico, otro de los primeros que se sumó a la iniciativa junto a los mellizos Stáfano y Ezio Jogna Prat, comentó de qué se trata el plan: "Es un plan de entrenamiento de uno o más meses.

Algunos fuimos un mes, otros dos. Cada ciclo dura un mes y finaliza con un partido. Durante ese mes te preparan física y rugbísticamente para ese partido. Es un seguimiento con nutricionistas, entrenadores de buen nivel. Como la vida de un profesional, de alto rendimiento, mañana y tarde, todos los días. Había hasta entrenamiento de fortaleza mental".

Había comenzado todo con los hermanos Jogna Prat y Juárez Chico, pero como bola de nieva, la voz fue corriendo y se fueron sumando cada vez más chicos "la voz en la M19 de Lawn Tennis, nuestra división. Se sumó Mauricio Boero y al final se hizo un grupo de 12 personas, algunos iban antes, otros después. Tuvimos la suerte de poder estar todos juntos en una misma casa", afirmó Stéfano.

La academia Rugby Exchange está en una de las ciudades más importantes de Nueva Zelanda, más precisamente en Auckland, en el estadio Eden Park. El estadio cuenta con un enorme gimnasio, todas las comodidades, dignas de un deportista de alto rendimiento. Allí entrenan el equipo profesional de los Blues y el ITM de Auckland, que sería el seleccionado provincial. Ahí hacen la recuperación física los jugadores de Blues.

En el país del mejor rugby del mundo, no había manera de no buscar una estrella. Y las encontraron de a montones: "ahí te encontrás con tipos como Sonny Bill Williams. Nosotros nos encontramos con TJ Perenara, Malakai Fekitoa, Tawera Kerr-Barlow, Charles Famuina, Kerome Kaino", con una enorme alegría comentó Mauricio Boero.

Estar lejos de casa, en un país desconocido y sin las comodidades de siempre, los chicos lo sintieron. "Si nos hubiéramos repartido en casas de a dos, seguramente podríamos haber tenido mayores comodidades, porque no es lo mismo cocinar para dos que para nueve. Pero aunque fuera un poco más incómodo y tuviéramos que cocinarnos nosotros, preferíamos estar juntos" cuenta Ezio sobre cómo debieron acomodarse para llevar una linda convivencia.

La rutina de un amateur y un profesional es por de más diferente. Matías Fara, contó como era un día de ellos en la tierra de los All Blacks: "nosotros nos levantábamos tipo 7.15 para desayunar tranquilos y nos pasaba a buscar una combi que nos llevaba a la academia. Alrededor de las 9 empezábamos con la rutina de calentamiento y después ejercicios, gimnasio y todo. Teníamos un par de horas de descanso, para comer, y después ya trabajábamos destrezas en el campo. Más o menos hasta las 16, salvo los días que había triple turno. Por defecto era siempre en doble turno".

Otra de las diferencias entre nuestro país y es isleño, fueron sus costumbres con asunto de los horarios de comida. Al respecto Santiago dijo que "íbamos al centro o a algún shopping hasta las 6, porque después cierra todo y a las siete ya están todos cenando", Mauricio lo interrumpe y comenta que "cuando volvíamos ya nos querían dar la cena y nosotros no. Merendábamos y más tarde recién cenábamos, je. Aunque sea frío. Es que si cenábamos a las 7, a las 9 ya teníamos hambre de vuelta".

Conseguir transporte era todo un tema. Los chicos se hospedaron en una zona residencial llamada One Tree Hill, muy distante del centro de entrenamientos. "Allá tuvimos un problema con el transporte público. Es muy caro y no te cubre todas las áreas. Para llegar teníamos que tomar dos colectivos, a 3 dólares el pasaje, y encima tardaba un montón" comentó el que más habló, Stéfano, "tuvimos la suerte de conseguir el primer día a Lucky, un samoano que era chofer de una van. Pedimos taxi para nueve y nos apareció él. Teníamos el teléfono, nos buscaba de donde sea a la hora que sea. Nos salía mucho más barato, era más rápido y era muy buena onda. La gente se desvive buscando ese tipo de personas y nosotros lo conseguimos el primer día. Al final, ya nos llevábamos tan bien que no nos quería ni cobrar ya. Un tipazo", recuerda.

Francisco Casañas, otro de los viajeros, contó que "lo que más me gustó fue la relacion con los entrenadores. Nos enseñaron muchas cosas muy interesantes, que nos sirvieron para venir y volcarlo acá. El país me gustó por sus paisajes. La gente también muy amable", cerró. Otro más que contó sobre su experiencia fue Benjamín Dislacio Martino: "para mi lo mejor de la experiencia fue haber podido hacerla con amigos. Dentro de la casa, aprendimos muchísimas cosas que las podemos aplicar acá. Conocer otros lugares, otra cultura, excursiones, cosas que no sabés si vas a poder volver a hacer alguna vez".

Todos los chicos que participaron de esta experiencia

Tucumán Lawn Tennis

Stéfano Jogna Prat

Ezio Jogna Prat

Santiago Juárez Chico

Mauricio Boero

Nicolás Salguero

Benjamín Dislacio Martino

Francisco Casañas

Vivaldo Tincani

Francisco Miotti

Hilario Sánchez Loria

Matías Fara

Eliseo Sanz

Universitario

Gastón Heredia

Jockey Club

José Jeréz

Tomás Jeréz


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