Jueves 19 de Octubre de 2017

17/09/2017

Regionales

LA GRAN FINAL

Natación, un campeón de corazón

El fin de la sequía. Los Blancos se coronaron tras una espera de 21 años
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PURO FESTEJO. Machi Ledesma llevado en andas por los seguidores de los Blancos. FOTO: Laura Argaño

Patricio Guzmán

Redactor de Tercer Tiempo Noa

Cantan, saltan y lloran hombres y mujeres revestidos en lienzos blancos. Algunos se funden en abrazos interminables, otros se derrumban de cara al césped para regar el verde con sus lágrimas gloriosas de final.

El grito es un solo en la palabra CAMPEÓN

El desahogo general es idéntico luego de 21 años de sequías por olvidar y el recuerdo de cara al cielo dice que el equipo de la Avenida Bernabé Araoz quiere que la dominguera noche del 17 de Setiembre sea eterna.

En el camino del juego, la expresión dice que Natación volvió a recuperar su ADN. Logró armar un equipo con más soldados laboriosos, que plagado de figuras. Aunque encontró en Máximo Ledesma (el jugador del año), Gabriel Ascárate y Matías López, un tridente donde embanderó sus pretensiones más altas, para darle la esperada alegría a su gente.

Con la columna vertebral intacta y el equilibrio que le dio el staff técnico con José Macome y Pablo Bascary a la cabeza, el equipo logró interpretar una bajada de línea llena de desafíos internos y deseos de superaciones grupales y personales.

En el medio un sin finde sensaciones y emociones, el destino de las dedicatorias para los que no estás tienen dos nombres como los mayores estandartes de la recordación y destinatarios de este logro: Gabriel “Mocho” Palou y Pedrín Sastre.

En el sendero de su fuego interior, el equipo blanco encontró su equilibrio emocional. Se aferró al tackle con locura, y se blindó del juego de delanteros que tantas alegrías de dejó y que trae desde que fundó el rugby de una provincia que hoy lo aplaude como digno y merecido campeón.

Un campeón de enorme corazón.


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