Miércoles 17 de Julio de 2019

07/07/2019

Nacionales e Internacionales

COLUMNA

¿Podrán Los Pumas ser Jaguares?

En esa frase donde “cambia lo superficial, cambia también lo profundo", agregaría que cambia el modo de jugar, en el rugby en este mundo.
Patricio Guzmán

Redactor de Tercer Tiempo Noa

Hay un antes y un después del nuevo rugby argentino a nivel selecciones mayores. El pasado dice que desde el 99 con la resistencia ante Irlanda en aquel épico mundial donde Los Pumas fueron capitaneados por Lisandro Arbizu, y en 2007 con todo lo que dejó el efecto “pumamamía" de aquella gesta que tuvo podio de tercer puesto, el juego del óvalo inquieto fue dando saltos de cualidades y calidades hasta la fecha.

 

Pero paremos la pelota luego del sub-campeonato jaguar obtenido en tierras maoríes ante Crusardes. Dejemos por un instante de hablar de los jugadores para hablar del equipo. Del mismo, del casi idéntico. Del que se fue vistiendo de naranja vivos negros y viceversa y ahora con casi los mismos hombres, se irá pintando el cuerpo de celeste y blanco para ser lo que realmente son: Pumas.

 

Desde la funcionalidad, Gonzalo Quesada le deja a Mario Ledesma un equipo aceitado. Con carácter. Con virtudes desde lo individual y colectivo. Por sobre todo, con el manejo de situaciones limites desde la madurez y la sabiduría de saber el plan, ejecutarlo y jamás improvisar. Un orden y un patrón, donde se anida quizás la mayor expresión de juego ofensivo que comenzó su andar cuando un tal Daniel Hourcade le fue sacando los miedos a sus chicos, y los lanzó al ataque desde cualquier yarda del campo, para hacerlos por fin olvidar la derrota digna.

 

Mario Ledesma, recibe un grupo con una vara alta. Tiene piezas que son inamovibles y otras que seguro (por fiel a sus creencias) cambiará a gusto. Todo en vistas a un mundial donde Los Pumas intentarán subir un escalón más a sus pretensiones cercanas de levantar la mítica copa Webb Ellis.

 

El juego desde su ADN está. Si bien la voz de mando es otra, Ledesma tiene unas duras pruebas: mantener el rodaje de jugadores, respetar el “a qué jugamos", y ser visionario en las pequeñas sociedades desde los constructores y conductores del equipo. Por sobre todo, deberá mantener el fuego desde lo mental y sentimental del equipo que irá armando entre sus titulares y los que saltarán desde el banco.

 

El profesionalismo nuevo y que recién está aprendiendo a caminar en nuestro suelo, le irá exigiendo resultados luego de un trabajo que un tal Agustín Pichot, fue jerarquizando con la implementación de Pladares regionales, diecisiete centros de rugby que se reparten en todo el país y capacitaciones, que no saben de géneros, ni federalismos, a la hora de inculcar este new rugby argento.

 

Materia prima hay. Pasión sobra. Amor propio abunda y el juego está desde sus variantes. Lo único que no se sabe, es si estos Pumas serán los mismos Jaguares desde el juego y con diferente staff técnico. Sin Quesada en la vidriera, el grupo tiene un enorme compromiso: no desentonar cuando la camiseta puma salga a la cancha y pese a que los rivales sean otros y más exigentes, estar a la altura de superarse a ellos mismos y superarlos.

 

¿Podrán Los Pumas ser Jaguares?


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