Jueves 22 de Agosto de 2019

12/08/2019

Los Pumas y Jaguares

EN SALTA

Entre juego, fuego y baño de humildad

La derrota de Los Pumas dejó cosas para analizar
Patricio Guzmán

Redactor de Tercer Tiempo Noa

Dentro de la funcionalidad que tiene un equipo de rugby. Cualquiera. El que sea, dentro de una competencia profesional, existen muchos factores. Innumerables. La estructura del equipo desde la función individual, la ejecución de lo grupal en su todo y las “pequeñas sociedades”, donde los tres de adelante, los cinco de atrás, los conductores, los centros y los tres del fondo, arman en contexto general donde se impone un plan de juego, se analiza el rival y se determinan variantes dentro de ese escenario.

Algunos creen el ABC del rugby. Otros, que en la posesión está la clave o que la defensa es la bandera principal donde inicia el juego que lleva a la victoria. Todos los que piensen eso, en forma total o indistinta, tienen la razón, para plantar un equipo en cancha. Sin olvidar (siempre) lo que se tiene por delante. El rival. El también juega. Y busca hacer lo mismo. Ganar.

La causa de la caída Puma ante un inspirado Sudáfrica (inspirado al que le salió todo) tiene un poco de todo dentro de esas funcionalidades apuntadas. El buen inicio, auspicioso, fue tan solo un amague a las pretensiones totales de plasmar en cancha lo practicado por el quince de Mario Ledesma. Un breve quiebre inicial, donde Nicolás Sánchez ejecutó un kick quirúrgico (luego de tocar la pelota cuatro veces en franco ataque) que lo mandó a volar a Santiago Cordero, fue lo único y lo último que hicieron Los Pumas dentro de las expresiones que levantan las tribunas.

El resto fue solo desinteligencias. Errores de manejos leves, pero mucho más perdida de un óvalo que los Boks trataron mejor, con Handré Pollard como el mejor botón de muestra dentro de las figuras del rival

En los puntos de contacto se perdió el mano a mano. Se avanzó poco con pelota en mano y pese a cambiar de “pelo" (de lados) en varias ocasiones, Los Pumas nunca pudieron terminar de perforar el bloque de cemento defensivo que los de verde le fueron edificando en cada tackle. En cada salida. Ensuciándoles cada ruck y lentificándoles el juego desde las diferentes plataformas, para luego quebrarlos mentalmente para así vencerlos…y por mucho.

La cuenta regresiva dice que el Mundial de Japón ya les toca la puerta. Que el scrum por ahora no funciona como ayer. Que el juego y el fuego es bipolar por momentos. Que los nervios previos (lo acepten o no) juegan su partido entre los que quedan y no en la lista final. En el juego de los detalles estos Pumas están en deuda con ellos mismos. En la urgente mejoría de la producción general, en el “baño de humildad que nos hacía falta” como dijo el capitán Pablo Matera, está la mejor autocrítica que tienen para dar vuelta a esta historia; y para que este equipo, de su salto de calidad el sábado 21 de Setiembre en el Tokyo Stadium cuando se vea las cara con el pelotón francés, en la primera fecha de la Copa del Mundo.


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