Martes 11 de Mayo de 2021

20/01/2021

Regionales

LO QUE VIENE

Jaguares XV, la apuesta de la UAR

La Unión Argentina tendrá este año a Jaguares XV jugando en la Superliga Americana, con los jugadores que quedaron en el país, buscando una competencia que llene el vacío que dejó la imprevista salida del Súper Rugby. Lo analiza Jorge Búsico, en su columna especial en A Pleno Rugby.

Por: Jorge Búsico para A Pleno Rugby

La Unión Argentina tendrá este año a Jaguares XV jugando en la Superliga Americana, con los jugadores que quedaron en el país, buscando una competencia que llene el vacío que dejó la imprevista salida del Súper Rugby. Lo analiza Jorge Búsico, en su columna especial en A Pleno Rugby.  

Si la pandemia lo permite, al menos por este año el segundo equipo de la UAR será Jaguares XV, y la competencia que tendrá será la Superliga Americana de Rugby (SLAR), bajo la organización de Sudamérica Rugby. Ahí es donde durante tres meses se desempeñará el lote de jugadores que buscarán un lugar en los 12 test que tienen previstos los Pumas también en esta temporada. Terminada la experiencia Jaguares y con la casi totalidad de los titulares y suplentes en clubes extranjeros, 2021 ofrecerá apenas un trozo de la comilona servida entre 2016 y comienzos de 2020 en materia de competencia de alto nivel e ingresos económicos.

En la trama de la SLAR, la UAR primero, en plena euforia de Jaguares, terminó con la larga historia del Campeonato Argentino, y luego, en los últimos días, dio de baja unilateralmente la cortísima aventura comercial-deportiva con Ceibos. Al Argentino de Uniones lo archivó para darle lugar a una competencia americana (el objetivo inicial era incluir a Estados Unidos y Canadá, ambos ahora en otra ruta luego de no votar a favor de Agustín Pichot en la elección de la World Rugby) y no, como se vino diciendo, por una cuestión de “escaso interés”. Lo de Ceibos concluye con un manejo absolutamente desprolijo, con acusaciones de incumplimientos por ambos lados –de la UAR y de Fernando Riccomi, dueño de la franquicia tras haber acordado precisamente con la UAR- y con un seguro final en los tribunales.

¿Por qué la UAR elige la SLAR y no una competencia local –Argentino de Uniones, de regiones o de pladares- para fortalecer la base que nutra a los Pumas? Por una cuestión económica. Aun con el rédito deportivo y comercial que le daba el Súper Rugby, la UAR había decidido que en el hueco que le dejaba el calendario iba a sacar al Argentino para que la ocupe un torneo en la Región. Quien impulsó ese escenario fue Pichot, en ese momento vicepresidente de la World Rugby. La UAR, como tantas veces en este tiempo, hizo lo que le pedía el ex capitán de los Pumas.

La UAR tenía un compromiso lógico con la WR: ser cabecera de playa en el plan de desarrollar la región, especialmente en Sudamérica. Lo primero fue impulsar a Sudamérica Rugby como organización profesional. Y después armar un torneo de franquicias. Cuando terminó su vínculo con los Pumas, Daniel Hourcade fue contratado para diseñar y llevar adelante lo relativo al juego. Se conformaron las distintas franquicias y allí fueron a entrenarlas quienes había sido sus colaboradores en el seleccionado: Raúl Pérez (Paraguay), Pablo Bouza (Uruguay) y Emiliano Bergamaschi (Brasil).

La UAR empezó su recorrida en la SLAR con una experiencia inusual: se ocupó de pagar los sueldos de jugadores y staff pero todos los demás gastos los dejó en manos de un privado. Así nació Ceibos, con sede en Córdoba, que fue la Unión que permitió esta fusión. La corta convivencia –la SLAR 2020 fue abruptamente cancelada por la pandemia- fue incómoda. Nunca se supo quién mandaba. Pero para la UAR era un hallazgo económico: a un grupo al que ya le pagaba le encontraba competencia sin poner un peso extra.

Ahora, con el desierto que sigue dejando el covid, la UAR olvidó las formas e hizo lo que más le convenía: el equipo en la SLAR será 100 por ciento suyo. Más funcional a las necesidades del staff de los Pumas y a las arcas que debe equilibrar la institución, cuya cotización entre las empresas quedó en baja no sólo por la ausencia de Jaguares, sino por el desprestigio que acumuló el rugby en 2020 por el asesinato de Fernando Báez Sosa y la viralización de viejos y nefastos tweets de los jugadores Matera, Petti y Socino. Uno de los fuertes contratos que se caería es el de la indumentaria. Y la TV, el socio más fuerte, redujo notablemente su inversión. Por eso también hay que ofrecerle la SLAR, aunque hay que ver quién y cómo se televisa.

La SLAR hoy no es una solución deportiva para lo que necesita el seleccionado argentino. No es tampoco la única, pero es la que ha tomado la UAR, porque considera –aunque nunca la puso sobre la mesa de discusión- que es imposible organizar un torneo local semiprofesional, que seguramente le serviría más al rugby doméstico. “No hay dinero para acá, y sí lo hay en otros países”, es la respuesta. Por eso, no es cierto que el Argentino se dejó de organizar “porque no le interesaba a nadie”, a decir de dirigentes y allegados, ni tampoco que la SLAR es un gran torneo, como vociferan los interesados. Sí es esta competencia muy necesaria para el desarrollo de la región y que, sin dudas, puede llegar a tener una gran incidencia dentro de unos años.

Fuente: www.aplenorugby.com.ar


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