Sábado 15 de Agosto de 2020

06/01/2017

Regionales

POLEMICA EN LA URT

Le bajaron la sanción de 99 a tres años

Una nueva polémica se instaló en la URT por la reducción de una pena. Macías fue sancionado por morder y amputarle media falange a un rival.
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REGRESO. Víctor Macías podría volver a jugar en julio de 2019. Foto: Osvaldo Ripoll / La Gaceta

El breve pero convulso proceso de renovación de autoridades de la Unión de Rugby de Tucumán, junto a la enajenación propia de la época de las Fiestas y de la cercanía del receso veraniego, fueron el camuflaje bajo el que pasó prácticamente desapercibida otra decisión polémica: la del Tribunal Superior de Disciplina de la URT de hacer lugar a la apelación solicitada por Víctor Macías (jugador de Aguará Guazú), y reducir de 99 a tres años la pena de suspensión que le había aplicado el Tribunal Inferior por considerarlo culpable de morder y amputarle media falange de un dedo a Daniel Contreras, jugador de Corsarios.

El hecho ocurrió a mediados de julio del año pasado, durante un partido del campeonato de Desarrollo. De acuerdo a lo informado por el árbitro Fernando Martorell, el incidente se produjo en un ruck formado luego de que el de Corsarios tackleara al de Aguilares. Al levantarse, ya con el dedo amputado, “Chanchín” acusó de la acción a Macías, que fue expulsado. El incidente tuvo repercusión en todo el país luego de que viralizara por las redes sociales la foto de Contreras sosteniendo un vaso con hielo que contenía la parte arrancada de su dedo, la cual finalmente no pudo ser injertada. El dictamen del Tribunal Inferior luego de hacer las averiguaciones del caso fue categórico: 99 años de suspensión para Macías, la máxima pena del rugby.

Apelación

Macías negó desde el principio ser el responsable de la lesión de “Chanchín”, y por ende apeló el fallo. El Tribunal Superior de Disciplina, compuesto por Juan Carlos Ghiringhelli, Arnaldo Alonso, José Taboada y José Dante Ibáñez, se hizo cargo del caso y, tras analizarlo nuevamente, resolvió reducir la pena aplicada a Macías a tres años, considerando que se trató de un caso de exceso de legítima defensa por parte del jugador de Aguilares. El fallo no exoneró a Macías, pero concluyó que su reacción fue provocada por el de Corsarios al tomarlo del rostro e introducirle el dedo en la boca.

“Me parece muy mal lo que hicieron, porque están sentando un precedente muy peligroso para el futuro. Cuando alguien se mande una macana grave, podrá decir: ‘si a Macías, que mordió un dedo, le bajaron la pena, a mí también me la deberían reducir. Ahora la víctima es él, me parece muy injusto”, se quejó Contreras a LG Deportiva. “Dentro de tres años para él volverá a ser todo normal, pero a mí siempre me va a faltar una parte de mi dedo”, añadió “Chanchín”.

Jerarquías

La decisión, informada en los últimos días del año, contenía además un fuerte llamado de atención hacia el Tribunal Inferior por entender que no llevó a cabo la investigación con la seriedad y el celo que el caso ameritaba. Los miembros del Tribunal Inferior, quienes presentaron una nota en la Unión expresando su fastidio por considerar que “más que un fallo, es un acto de defensa que procura justificar la enormidad de la reducción de la pena”.

“Desde la World Rugby se está impulsando una serie de medidas tendientes a erradicar acciones violentas y desleales, castigándolas duramente en pos de la integridad física de los jugadores”, advirtió Roberto Terán Vega, presidente del Tribunal Inferior.

Fuente: LaGaceta.com
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