Miércoles 19 de Febrero de 2020

12/02/2020

Nacionales e Internacionales

OPINIÓN

Parte de un periodismo mediocre

Patricio Guzmán

Redactor de Tercer Tiempo Noa

La ridiculez por vender un producto periodístico llega a limites insospechados ¿Por qué la ridiculez? Por que ni mérito llega a ser lo que algunos medios publican en sus titulares con tal de vender “su producto". Buscando impactar a un público que muchas veces carece de entendimiento, es manejable y generaliza.

El caso de Villa Gesell que terminó con la brutal muerte de Fernando Báez Sosa, despertó un sinfín de comunicadores poco preparados, tituladores pobres y pensadores de papel que se van quemando lentamente con tal del llenar espacios y a costa de lo que sea y como sea, calentar una pantalla con la sangre ajena y de hablar lo que se les viene a la mente, desde la carencia total muchas veces de un análisis serio.

El periodismo genera opiniones. Forma ideas. Es nuestro rol cuidar las formas. De una expresión nefasta y sin tomar conciencia de los daños colaterales, no se vuelve más.

Un sinfín de equívocas demostraciones tuvo parte de la tv Argentina cuando se refirió al rugby como un deporte que enseña a quitarle la vida al prójimo. Ningún deporte enseña asesinar. Hacerlo, es una elección individual que no tiene nada que ver con ninguna práctica deportiva, social, cultural, religiosa o posición social. Pensar que una institución prepara potenciales criminales es una estupidez y proviene de un pensamiento mediocre y desagradable.

El periodismo en su concepción más pura no debe generalizar. No es juez ni parte. El periodismo sirve para informar con veracidad, opinar con altura e investigar con los elementos que tienen a los expertos como principales referentes en cada rubro. Un periodista que se ve encasillado, que se sumerge en el fanatismo o hace lo que sea para vender o venderse, no merece la atención de un público al que le falta el respeto por no tener criterio, ni mucho menos equilibrio.

 


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