Viernes 19 de Abril de 2024

29/10/2023

Mundial Francia 2023

Francia 2023

Los Pumas y su juego bajo la lupa

Una mirada al juego que propusieron los Pumas dentro de las individualidades y de un patrón de juego que no funcionó por parte de la dupla Cheika – Contepomi.
Patricio Guzmán

Redactor de Tercer Tiempo Noa

Con el mundial culminado y el posicionamiento de Los Pumas en la cuarta posición del torneo, es hora del análisis uno por uno de los jugadores que estuvieron en cancha.

En TERCER TIEMPO NOA ponemos la lupa sobre ellos, los que fueron parte de un patrón de juego que alternó pocos momentos de buen rugby en conjunto y algunas destacadas actuaciones individuales.

La conducción técnica que estuvo a cargo de Michael Cheika y Felipe Contepomi, no mostró evolución en los planteos que mostraron, y dejaron varios interrogantes a futuro desde la identidad de juego que Los Pumas pretenden llevar a la práctica. El juego fue totalmente deslucido, pese al cuarto puesto conseguido.

Delanteros

Francisco Gómez Kodela (Puma 693)

Fue el primer mundial con para el pilar surgido en Belgrano Athletic. Alternó buenos momentos y brindó solidez en las formaciones fijas. Fue titular casi todos los partidos y demostró que su juego está a la altura de las circunstancias cuando el combate lo llama al roce y a la pujanza que demanda su posición.

Joel Sclavi (Puma 882)

El “Toro” Marplatense entró caso siempre desde el banco de suplentes. Sólido y fuerte en las formaciones fijas y determinante en el empuje de los últimos metros. Sclavi tiene cuerda para rato en Los Pumas. Fue su primer mundial.

Foto: Prensa UAR Foto: Prensa UAR

Thomas Gallo (Puma 879)

El tucumano fue el mejor delantero de la primera línea de combate puma. Duró, ágil, tackleador y pujante con pelota en mano. El pilar formado en Universitario de Tucumán fue una de las grandes revelaciones en su primer mundial. Tiene un futuro enorme. Estuvo en el equipo ideal de las semifinales.

Eduardo Bello (Puma 839)

“Lolo” alternó buenas y malas. Tuvo algunas buenas pescas en los rucks, y en contrapartida, se mostró algunas veces pasado de rosca en esta formación. El pilar cordobés surgido en San Martín de Villa María entró casi siempre desde el banco y su solidez por momentos fue fundamental. Tiene mucho por seguir demostrando. Es fuerte y combativo.

Mayco Vivas (Puma 862)

Jugó poco como para poder ser evaluado dentro de un contexto general. El pilar santafesino disputó su segundo mundial y fue tenido poco en cuenta dentro del equipo titular y como opción de relevo.

Julián Montoya (Puma 812)

El hooker titular y capitán, se mostró regular en su juego. Lanzó bien el líne, fue sólido en defensa, pero no tuvo el fuego característico de otras ocasiones. El delantero surgido en Newman tiene mucho para demostrar desde su rol de líder. Le faltó hacer la diferencia en el juego suelto.

Agustín Creevy (Puma 643)

El ex capitán de Los Pumas demostró sus ganas de estar siempre y cada vez que entró el equipo tuvo otro aire. Es un líder sin cinta. Su don de mando es natural, como natural es su juego a la hora de tomar el cuero e ir para adelante donde hace grandes diferencias por su potencia. Jugó su cuarto mundial y seguramente se lo extrañará desde todo lo que genera y contagia si es que no es tenido en cuenta a futuro. Le queda pólvora todavía.

Ignacio Ruiz (Puma 884)

El hooker oriundo de Regatas de Bella Vista jugó poco como para ser calificado. Tiene futuro y mucho por demostrar si es que se le da minutos de cara a los próximos compromisos. Allí se verá si está a la altura de tener más minutos en cancha.

Matías Alemanno (Puma 807)

Jugó su tercer mundial y como siempre cumplió desde la entrega y el trabajo que le toca hacer desde “la cocina” del juego. Con una carga de desgaste físico propio de la cantidad de partidos que tiene en sus espaldas, el gigante nacido rugbisticamente en La Tablada dejó todo lo que pudo dar. Desde su entrega no se guardó nada. Cumplió.

Tomás Lavanini (Puma 786)

Disputó su tercer mundial. “Lengua” mejoró su carácter y su templanza desde la conducta. Fiel a su estilo combativo, fue vertical, dejó su fortaleza en cada mano a mano, pero se lo vio lejos del gran nivel que tuvo. Es importante su presencia cuando está en su plenitud.

Guido Petti (Puma 818)

Jugó un gran mundial. Vino de una lesión que lo tuvo en duda hasta el último. Gran tarea en los lines y en el despliegue que tiene cuando ataca con pelota en mano. El segunda línea formado en el SIC es uno de los estandartes y guías desde el pack de forward’s. Jugó su tercer mundial y lo hizo en forma positiva.

Facundo Isa (Puma 817)

En una bestia cuando ataca. Es inentendible que el santiagueño de Santiago Lawn Tennis no haya jugado más minutos y tampoco haya sido parte del mundial pasado para tener más experiencia de la que tiene. Pujante, rompe la línea de ventaja, maneja bien la base del scrum y derrumba defensas. Facundo comenzó sin jugar, la lesión de Pablo Matera le abrió el camino, y cuando entró, no hubo nadie que ataque mejor que él. Si se lo propone y se lo respeta, debería ser titular siempre.

Pablo Matera (Puma 801)

Comenzó bien y poco a poco se fue desdibujando hasta que llegó su lesión. Su potencia fue clave por momentos y su entrega como siempre fue total. Lleva la voz de mando en momentos claves y parece en algunos pasajes ser el que realmente toma las decisiones desde el rumbo que se quiere seguir. Jugó su tercer mundial.

Juan Martín González (Puma 871)

El mendocino de Maristas fue una de las revelaciones del equipo. Hábil, ágil y de grandes condiciones técnicas. Es opción clave en el line. Da la impresión que juega mejor de ala que de octavo, donde no tiene buen manejo de la base. Es joven y tiene un futuro enorme. Jugó su primer mundial.

Marcos Kremer (Puma 851)

Un bestia en defensa. Sus tackles rompen cualquier intento de ataque rival. El tercera línea nacido deportivamente en Los Espinillos de Concordia, se llevó todos lo aplausos por su entrega absoluta. Perdió algunas pelotas en ataque, pero eso no opacó su labor defensiva donde brilló. Disputó su segundo mundial.

Pedro Rubiolo (Puma 886)

Fue su primer mundial. Jugó poco, pero lo hizo con gran entrega. Le falta mostrarse más a futuro y tiene un porte que lo hace necesario para el equipo de caras a los próximos compromisos. Seguramente mostrará más carácter mientras adquiera más experiencia.

Rodrigo Bruni (Puma 860)

El tercera línea de Uncas de Tandil siempre cumple. Alternó buenos momentos y nunca desentonó. Su desandar fue parejo y mostró gran espíritu combativo. Su presencia es necesaria. Jugó su segundo mundial en forma consecutiva.

Joaquín Oviedo (Puma 878)

“King Kong” fue el último pasajero de la lista mundialista. Jugó pocos minutos. El delantero formado en Córdoba Athletic tiene un físico internacional y mucho futuro por delante. Fue su primera experiencia mundialista en el seleccionado nacional de mayores.

Backs

Gonzalo Bertranou (Puma 823)

Antes de comenzar el mundial, no había dudas que la conducción con camiseta con nueve en la espalda era suya por todo lo bueno que venía mostrando. Poco a poco fue bajando su nivel, pese a ser titular en gran parte de los partidos. Fue llamativa y determinante su performance, desde el rol que le toca como guía del pack de forward’s y nexo entre los backs. El mendocino de Tordos jugó su segundo mundial.

Lautaro Bazán Vélez (Puma 883)

Para ser su primer mundial y tener poca experiencia en el juego de quince, su labor fue altamente positiva cada vez que entró en momentos determinantes del juego. Fue prolijo y no hizo nunca una de más. El medio scrum de Córdoba Athletic venía de los Pumas Sevens y poco a poco va tomando rodaje. Cumplió y tiene un gran futuro mientras sea tenido en cuenta y se lo haga jugar más de movida.

Tomás Cubelli (Puma 773)

Su tránsito por su tercer mundial fue raro. Pasó de no ser tenido en cuenta a ser titular, luego suplente, para terminar jugando el último partido. Para el staff técnico su ingreso fue por cambios de planteo de juego. El conductor formado en Belgrano Athletic cumplió, condujo bien al pack, hizo una labor de voz de mando impecable y atacó cada vez que pudo.

Santiago Carreras (Puma 865)

La posición de apertura que viene desempeñando está lejos de lo que puede dar como jugador. Desde sus condiciones naturales de juego, el back de Córdoba Athletic es mejor cuando ocupa cualquier puesto de fondo de la cancha. Allí se luce. Al ser nombrado como apertura titular, su juego mostró una clara falta de conducción desde el manejo de tiempo, la toma de decisiones y el uso de pie. Prácticamente su rol de 10 no coincide con sus condiciones físicas y técnicas. No es responsable de jugar en una posición donde lamentablemente no cumple. Es un crack, que juega limitado por la responsabilidad que se le da. Jugó su segundo mundial.

Foto: Prensa UAR Foto: Prensa UAR

Nicolás Sánchez (Puma 737)

El apertura natural y hombre récord de Los Pumas sólo fue tenido en cuenta una sola vez como titular. De la tribuna pasó al banco y en cada ingreso mostró su calidad de conducción, su efectividad y su olfato para leer a los rivales. Su distribución del juego fue impecable y su efectividad a los palos casi del 100%. Según el staff técnico sus ingresos fueron para cerrar los partidos. El back formado en Tucumán Lawn Tennis hizo un gran mundial y fue el jugador más aplaudido. Cada vez que le tocó entrar el equipo tomó otro vértigo y se mostró mejorado.

Santiago Chocobares (Puma 866)

El rosarino de Pampas de Rufino pintaba para ser la gran figura entre los backs. Llamativamente de lo vio irregular en sus funciones desde el centro de la cancha. Es su primer mundial dejó un saldo regular, pero hay futuro prometedor en lo que puede dar si mejora.

Lucio Cinti (Puma 874)

Pasó del seven al quince y llamativamente fue titular indiscutido como segundo centro. Su primer mundial fue para el olvido desde lo que se presumía que podía ofrecer el hombre formado en La Plata Rugby. Parecía jugar incómodo en su rol. Fue flojo en defensa y mostró poco y nada en ataque.

Jerónimo de la Fuente (Puma 808)

El centro de Duendes jugó poco. Lamentablemente no pudo volcar su basta experiencia desde el campo, en lo que fue su tercera aparición mundialista.

Matias Moroni (Puma 815)

Su condición física y mental es de una altísima performance rugbistica. Sus tackles a destajo y su entrega desmedida fueron de una producción conmovedora. Su regularidad no es llamativa. Es uno de los bastiones en el juego de back. El hombre formado en CUBA disputó su tercer mundial.

Foto: Prensa UAR Foto: Prensa UAR

Mateo Carreras (Puma 877)

El mejor back de los Pumas en lo que fue su primer mundial. Una revelación fundamental para el futuro de Los Pumas. El wing de Los Tarcos aportó tries, velocidad, gran capacidad defensiva y desniveló tanto en el ataque buscado los espacios, como en el ataque frontal. De enorme capacidad atlética. Una amenaza para cualquier rival. Fue nombrado en el equipo ideal de las semifinales.

Juan Imhoff (Puma 719)

El rosarino de Duendes jugó poco. Lo que mostró fueron destellos de lo que tiene como condición desde la velocidad. Disputó su tercer mundial. Llamativamente fue tenido poco en cuenta.

Rodrigo Isgró (Puma 888)

El cuyano de Mendoza Rugby es una de las grandes promesas. Si bien jugó poco, lo hizo con una enorme entrega por sus condiciones atléticas. Viene de ser el mejor jugador del seven a nivel mundial y está dando sus primeros pasos en el juego de quince. Fue su primer mundial.

Emiliano Boffelli (Puma 852)

El wing nacido en la cuna rosarina de Duendes alternó más momentos buenos que malos. Cumplió en el juego aéreo por sus grandes condiciones. A los postes alternó más buenas que malas. Es importante su aporte.

Juan Cruz Mallía (Puma 857)

Fue un gran mundial para el back del Jockey Club Córdoba. El hombre  de La Docta fue un crédito abierto a la hora del ataque punzante y vertical. Siempre apareció como opción de pase. Muy participativo en defensa y eficaz en dicha faceta. Dejó el alma en cada pelota. Fue su segunda aparición mundialista.

Martin Bogado (Puma 889)

Primer mundial para una de las mayores promesas dentro de los backs. El misionero formado en el club Centro de Cazadores jugó poco, pero su aparición es auspiciosa para el futuro de Los Pumas.

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